M  O  N  U  M  E  N  T  O    A    L  O  S    M  A  R  T  I  R  E  S    D  E  L    6    D  E    J  U  N  I  O

UN PROYECTO DE ULISES MATAMOROS ASCENCIÓN

 

 

 

 

CONTEXTO

 

 

Corría el año de 1930, en Santa Inés Ahuatempan (Puebla, México),  un grupo de *Ngibas encabezados por Pedro Montes, Urbano Montes, y Agustín Galindo llevaban a cabo las primeras  asambleas para formar “un comité” que representaría los intereses de sus barrios: Tierra Negra y Tierra Colorada. En 1932, Pedro Montes  decidió conformar una orquesta de músicos, en una propiedad ubicada en la ahora calle 6 de Junio, esta propiedad albergaría el comité: una casa de piedra caliza techada en palma a manera de las construcciones tradicionales Ngiba. Además de utilizarse como punto de reunión, ensayo y escuela de músicos, este comité serviría como sitio de encuentros y reuniones de carácter político para ofrecer resistencia pacífica o armada a las autoridades locales: cada ensayo de la orquesta  serviría para llegar a acuerdos en secreto, así, el sonido de los instrumentos y la melodía ocultarían las conversaciones de los miembros. La respuesta violenta por parte del gobierno municipal en turno dirigido por Pedro Ortega, y “su gente”: Bartolo Luna, Cleto Rodríguez, Andrés Moran, Miguel Morán, Felicito Morán, no se hizo esperar. Un grupo de militares de San Juan (?) fueron traídos a Ahuatempan con instrucciones explicitas de asesinar a “la gente del comité”; así lo hicieron. La madrugada del 6 de Junio a las 5 de la mañana, un batallón del ejército mexicano  se presentó en el Barrio de San Antonio a cumplir la orden: mientras algunos de los miembros del comité se encontraban adentro, un fuego provocado por los uniformados  consumía el techo de palma y se propagaba por el interior.

 

 

MONUMENTO 6 DE JUNIO

 

El monumento 6 de junio conmemora uno de los capítulos más significativos  de la historia indígena de Santa Inés Ahuatempan: la quema del comité. Este monumento de carácter no oficial, fue construido por una comitiva popular del Barrio de San Antonio Tierra Negra y Tierra Colorada para conmemorar y rendir homenaje a sus vecinos indígenas asesinados por “revelarse” contra el gobierno municipal, que les impedía reunirse, pues consideraba un peligro que los “indios” tratasen de tomar el poder político. Se sumaba a esto la tención histórica por las disputas raciales, el “derecho” a la tierra, y la exclusión lingüística entre Ngibas (de los barrios) y Ndajuas, o Gente de Razón (del centro). Varios años después de la matanza,  por iniciativa popular, se construiría el “monumento en memoria de los mártires del 6 de Junio”.  El trabajo comunitario es seña particular de la etnia Ngiba, y no es de extrañarse que una comitiva de voluntarios, con apoyo de vecinos, tomara en sus manos el trabajo de construir un monumento, y con ello restituir la memoria de aquel hecho.

 

 

 

CANCHA 6 DE JUNIO

 

 

La cancha 6 de Junio, alberga los únicos monumentos existentes en Ahuatempan: un busto de Emiliano Zapata casi destruido, y el “monumento a los mártires del 6 de junio”. De estos dos monumentos, el primero ha sufrido un deterioro y vandalización considerable, al punto de ser irreconocible; el segundo, tuvo una discreta restauración en el año 2010, y se encuentra en condiciones de olvido.  Tradicionalmente se heredaba la responsabilidad del cuidado de los “bienes comunes”, en este caso, como en muchos otros, esta “responsabilidad” se ha ido diluyendo. El área donde actualmente se ubica el monumento, fue parte de un predio perteneciente a Pedro Montes, quien en 1930 (3 años antes de la quema del comité)  traspasaría a su hijo Aureliano Montes, en este predio ya se ubicaba un pozo, que si bien era “comunitario”, en términos de propiedad pertenecía, a Pedro Montes. Un acta de asamblea popular del año 1945 da cuenta del interés por el predio donde se ubica el pozo, y donde más tarde se construirá el monumento: “Se reunieron la mayoría de los vecinos de San Antonio Tierra Colorada y una parte de los vecinos del barrio de Santiago , hizo uso de la palabra el señor Trinidad Ayala vecino del barrio de san Antonio, y manifestó que teniendo conocimiento que el señor Aureliano Montes vende el predio de su propiedad ubicado en la sección tercera (..), en el que se encuentra el pozo que surte de agua y beneficia al vecindario es conveniente comprar el predio”.

DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO Y DESARROLLO

 

Las múltiples voluntades cohesionadas, y las múltiples memorias que construyeron el monumento, -el único objeto que da cuenta del conflicto del 6 de junio-, hicieron también posible la intervención, en el flujo de la historia, de un fragmento discontinuo o alterno: una ruptura del hilo histórico hegemónico. Se propone en este proyecto hacer presente esa historia.

Monumento a los mártires de 6 de Junio es un proyecto que se desarrolla en la comunidad de Santa Inés Ahuatempan con trabajo colaborativo de sitio específico, y que opera en cuatro núcleos:

 

 

 

Es un proyecto de medios múltiples que opera en tres núcleos, y dos dimensiones; la primera dimensión se desarrolla en la propia comunidad de Santa Inés Ahuatempan con trabajo colaborativo de sitio especifico, de este trabajo deriva un cuerpo de obra, pero también de registros documentales en diversos formatos, la segunda dimensión ocurre en el museo dónde a partir una propuesta museográfica se despliega el cuerpo de obra derivado del trabajo en sitio especifico.

 

  1. “Comisión para la recuperación de la memoria: proyecto 6 de junio”

  2. “Más que la verdad” 

  3. “Contra-monumento a los mártires de 6 de junio”

  4.  “Sonido de viento”

 

1.         COMISIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA: PROYECTO 6 DE JUNIO

 

Es una “comitiva popular”, que a partir del trabajo colectivo,  narración y testimonios orales, realiza la reconstrucción de los acontecimientos ocurridos el 6 de junio de 1932 en el ataque del Comité. Esta reconstrucción será acompañada de la recuperación de documentos históricos. La rememoración colectiva la sabemos inmersa en diversas miradas hacia un mismo acontecimiento histórico. Es tarea de la Comisión mantener la brecha entre la multiplicidad de la “historia fragmentada” y la “verdad”: “Acá en Tierra Negra y Tierra Colorada falta nuestra imagen; hay pocos “documentos” y muchas blasfemias históricas que llegan de fuera, con una voz impositiva que nos quebranta hasta los muertos. Es verdad –en efecto–, que existen pocos registros, y muy pocos “archivos” históricos: es nuestra culpa y también la del Otro que exista nula palabra nuestra. La terrible ciencia histórica se  hizo cenizas antes de arder, antes incluso de comenzar a encender. Corresponde a nosotros “hacer” la imagen (nos corresponde hacerla arder), porque en su obscuridad ausente calla, y callan con ella nuestros significantes históricos. Esta FALTA, o –mejor dicho–, “esta falla”, muestra la naturaleza visual del silencio; la naturaleza sonora de la visualidad, pero también muestra el silencio sonoro y visual en el que nos hemos mantenido… En el que aún nos encontramos. El silencio tiene algo de imagen, y la imagen algo de público; la imagen en tanto presencia pública también tiene algo de verdad.”

 

COMISIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA: PROYECTO 6 DE JUNIO ES INTEGRADA POR:

NATALIA COLMENA REYES, ALFONSO ASCENCIÓN COLMENA, ALEJANDRA ASCENCIÓN COLMENA, MANUEL OCHOA, MAGDALENA OCHOA, PABLO MONTES, CATALINA OROZCO, GUADALUPE RAMÓN OROZCO, JAVIER SANCHEZ DÍAZ, RAMIRO MIGUEL PABLO, LENKA HOLÍKOVÁ, ULISES MATAMOROS ASCENCIÓN.